Marie Anne Lenormand


Marie Anne Adelaïde Lenormand es una tarotista francesa nacida en 1772, en los albores de la revolución francesa que tan decisiva será después en su vida. Recibió una educación distinguida y desde niña destacó por su gran vivacidad y su gran intuición. Con sólo 7 años empezó a predecir el futuro de sus compañeros.

Con 18 años se trasladó a París donde conoció a Madame Gilbert que le enseña las técnicas adivinatorias del tarot de Etteilla. Poco después, Maria Anne Lenormand monta su propio gabinete de videncia.

Será en su gabinete donde entra en contacto con tres de los principales hombre de la Revolución Francesa, Marat, Robespierre y Saint-Just, a los cuales predijo una muerte violenta.

Este tipo de predicciones la hicieron sospechosa ante las autoridades revolucionarias del momento y la hicieron arrestar en 1974. Más tarde ella afirmará que fue porque predijo la muerte de Luis XVI.


Cuando salió de prisión su fama como adivina había crecido como la espuma. Eran muchos los que acudían a ella para conocer cuál sería su destino en tiempos tan convulsos. Su fama era tal que se convirtió en la vidente de confianza de la Josefina, esposa de Napoleón, y de su mano, Lenormand vivió su época dorada como vidente y médium.

Abrió un nuevo gabinete en un apartamento en el número 5 de la rue de Tournon, donde recibió a grandes personalidades de la vida política y social de la época. Se dice que el mismo Napoleón le consultó en alguna ocasión.

Sin embargo, todos sus contactos y sus influencias no pudieron evitar que fuera detenida de nuevo en 1803 y 1809 por orden del Emperador, acusada de traición, debido a alguna de sus predicciones.

Todos estos problemas con el Emperador y su régimen forjaron las simpatías de Lenormand hacia la monarquía, con lo que recibió con alegría la Restauranción Borbónica en Francia y se codeó con todas las monarquías europeas.

Una vez más sus simpatías políticas la llevaron a prisión. Esta vez en Bruselas en el 1821, acusada de espionaje, aunque finalmente se la acabó juzgando por brujería. Lenormand no será liberada hasta 1830, y desde su liberación se alejó de la política y solo realizaba consultas entre sus amigos. Finalmente, murió en París a la edad de 71 años, dejando numerosas publicaciones y un tarot con sus propias anotaciones que se ha publicado bajo el nombre del El Gran Lenormand o oráculo de Lenormand.